Espíritu emprendedor, éstas son las 20 señales de que lo tienes
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20 señales de que tienes espíritu emprendedor

Tú ya lo sospechabas, pero estas 20 señales te lo van a confirmar: tienes espíritu emprendedor.

Señal 1.

Cuando has trabajado para otros nunca has llegado a sentirte plenamente realizado. Puede que en algunos trabajos estuvieras incluso a gusto, pero siempre notabas que te faltaba algo.

Señal 2.

Eres inconformista por naturaleza. No te sirve cuando te dicen: “…es que esto siempre se ha hecho así…”

Señal 3.

Eres capaz de enamorarte de una idea y conseguir, a base de trabajo y esfuerzo, que todo el mundo acabe queriéndola también.

Señal 4.

El tiempo se te pasa volando cuando estás trabajando en tu proyecto. No te has dado cuenta pero han pasado 3 horas desde que empezaste a enviar emails y contestar llamadas y ni te has movido de la silla.

Señal 5.

Para ti todo está relacionado con tu proyecto. Eres capaz de hablar de lo maravilloso que es con cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia.

Señal 6.

En una reunión familiar o de amigos siempre hay una conversación que despierta en ti una nueva idea (y corres a anotarla).

Señal 7.

Puede que odies madrugar (¿quién no?), pero desde que tienes tu proyecto en marcha no te importa fijar reuniones o formación a primerísima hora de la mañana.

Señal 8.

Te sientes plenamente identificado con todos los demás emprendedores. Disfrutas hablando y colaborando con ellos.

Señal 9.

Llevas siempre una libreta encima para anotar todas las ideas que se te ocurran. Y está casi llena.

Señal 10.

Tu familia, amigos y pareja están saturados de escucharte hablar de tu proyecto. No les tortures más. Haz un grupo de terapia e intercambia tu experiencia con otros emprendedores. Todos saldréis ganando.

Señal 11.

Te encantaría que el día fuese más largo para poder dedicale más horas a trabajar en el desarrollo de tu idea.

Señal 12.

No ves la falta de dinero como un problema insalvable para comenzar o desarrollar tu proyecto. Ya convencerás a quien haga falta para que te lo deje, y si no… siempre está el bootstraping.

Señal 13.

Ni notas el sueño cuando te quedas hasta tarde haciendo y rehaciendo tu business plan. ¿Por qué será que a veces las mejores ideas vienen pasadas las 12?

Señal 14.

Estás convencido de que tu proyecto ayudará a que éste sea un mundo mejor y para ello ni siquiera es necesario que sea de economía colaborativa.

Señal 15.

Te ilusionas como un niño con zapatos nuevos con cada avance de tu proyecto: nueva web, nueva línea de negocio, nuevos clientes, nuevos colaboradores…

Señal 16.

El camino del emprendimiento es duro. Hay muchos e importantes obstáculos que a veces te hacen flaquear. Sin embargo, una vez que los superas te crees (y en realidad eres) mucho más fuerte.

Señal 17.

Aprendes a hacer todo tipo de cosas de las que nunca te creíste capaz para sacar adelante tu proyecto: diseñar una web, hablar ante un gran auditorio, hacer de albañil, pintor o electricista.

Señal 18.

Cuando lees un periódico o revista siempre buscas la sección “Emprendedores” o “Empresas”.

Señal 19.

De pequeño lo que más te gustaba era jugar con tu imaginación (y sigues haciéndolo, ¿verdad?).

Señal 20.

Ahora que tienes tu proyecto en marcha sientes que, por fin, has encajado la pieza del puzzle que faltaba y has encontrado tu lugar en el mundo.