Existen muchas razones para contratar un consultor externo como gerente de riesgos (risk manager) que te ayude a asegurar el éxito de tu negocio. Hoy vamos a ver las cinco más importantes:

1.  Experiencia y conocimiento del gerente de riesgos.

Los gerentes de riesgos son profesionales acreditados con años de formación, experiencia y habilidades que usarán para gestionar los riesgos de tu empresa.

Si a un empleado que ya tiene otras funciones además le asignas el gestionar los riesgos de la empresa, los resultados serán menos que mediocres.

Tampoco basta con hablar con la compañía aseguradora y confiar en que nos haga un seguro que cubra nuestros riesgos. Esto lleva a contratar garantías que no son necesarias, límites excesivos de cobertura y sobrecostes en las pólizas.

Otra posibilidad sería confiar la tarea de gestión de riesgos a tu auditor, pero esto implicaría un control financiero excesivamente rígido que dificultaría la iniciativa y la innovación.

El asesoramiento experto de un consultor profesional en gestión del riesgo te proporcionará la medida perfecta de estrategias y soluciones que hay que adoptar ante cada uno de los riesgos de tu negocio.

2. El precio.

Una pyme normalmente no tiene capacidad para tener un gerente de riesgos en plantilla a jornada completa. Menos aún, un departamento de gerencia de riesgos.

Dependiendo de la complejidad de su estructura y su funcionamiento, una empresa más grande quizá tampoco pueda asumir este coste.

Contratar un consultor externo para que estudie y gestione los riesgos de tu empresa es totalmente recomendable si no puedes tener personal propio con una dedicación completa a esta tarea.

3. Hacer preguntas incómodas.

Sin ideas preconcebidas, influencias ni viejos hábitos, el consultor externo no tiene miedo de hacer preguntas incómodas. Un ejemplo: “Este procedimiento parece que choca con vuestros valores corporativos. ¿Cómo podéis compatibilizar lo que dice la empresa que es importante y lo que realmente hacéis?”

4. Independencia.

Un consultor externo no necesita llevarse bien con todo el mundo para asegurarse un contrato de larga duración en tu empresa. Realiza una asesoría profesional de alta calidad técnica motivado por su propia exigencia profesional y su experiencia y no busca el favor de personas influyentes en la compañía para crecer en su carrera profesional.

5.  Transferencia del conocimiento.

La gestión del riesgo debe estar integrada en todos los procesos de tu negocio y no estar restringida únicamente a un departamento interno o comité.

Un consultor externo no necesita proteger su silla, sino que priorizará que las habilidades y los conocimientos sobre gestión de riesgos lleguen a aquellos que realmente los necesitan: directores, ejecutivos, jefes y el resto del personal. Es decir, toda la empresa.

Su objetivo será conseguir que tu negocio sea capaz de gestionar sus propios riesgos una vez dé por finalizado su trabajo. Por supuesto, siempre puedes volver a solicitar su ayuda ante una necesidad determinada que surja.

 

Una gestión profesional y adecuada de los riesgos de una empresa la hacen más sólida y capaz de afrontar más desafíos. Y algo muy interesante… además supone un importante ahorro de costes.