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Smartcity, nuevas tecnologías y sus riesgos

Durante estos días se celebra en Barcelona el Smart City Expo World Congress, el mayor evento en Europa sobre ciudades inteligentes, nuevas tecnologías y otras innovaciones.

Una Smart City, o ciudad inteligente, se puede describir como aquella ciudad que aplica las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) con el objetivo de proveerla de una infraestructura que garantice un desarrollo sostenible y un incremento de la calidad de vida de los ciudadanos.

Una ciudad inteligente lo es gracias a la aplicación de nuevas tecnologías que van a cambiar definitivamente nuestra realidad y que cada vez están más presentes.

Nuevas tecnologías de los datos

La primera y de la que han surgido otras es el Internet of Things (IoT). Esta tecnología se basa en la posibilidad de multitud de aparatos de conectarse a Internet para recoger, enviar y recibir datos.

Algunos son dispositivos de nueva invención, pero también hay otros a los que ya estábamos acostumbrados y que adquieren un nuevo papel. Así, un coche, una bicicleta, una nevera o un audífono pueden ser ya aparatos conectados a la red. La finalidad es recoger datos de su uso y proporcionar una utilidad mayor del aparato.

El IoT es una tecnología que lleva funcionando desde 2009. Cada vez hay mayor número de dispositivos y más avanzados que la incorporan. En Europa hay más de 2.000 startups que trabajan esta tecnología.

Como consecuencia del IoT se generan ingentes cantidades de datos que recopilan estos dispositivos y que hay que manejar.

Esto ha dado lugar a la tecnología del Big Data. Se denomina así a los diferentes sistemas y fórmulas de manejo de todos estos datos, que ha generado un campo tecnológico propio que tendrá una fuerte demanda de profesionales especializados en los próximos 10 años.

big data

Nuevas tecnologías de la economía

Durante al año pasado, lo que llamamos empresas y startups FinTech fueron las que experimentaron un mayor avance tecnológico. Las tecnologías FinTech van a producir una transformación cada vez más rápida de nuestro entorno inmediato.

Entre las nuevas tecnologías que surgieron como soluciones aplicadas a la economía está la tecnología Blockchain.

Una cadena de bloques (o blockchain) es una base de datos distribuida, formada por cadenas de bloques diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior.​ Por eso es especialmente adecuada para almacenar de forma creciente datos ordenados en el tiempo y sin posibilidad de modificación ni revisión.

Los datos almacenados en la cadena de bloques pueden ser transacciones financieras, aunque es una tecnología que se está empezando a utilizar para muchas más cosas: criptomonedas, almacenar información clave, plataformas descentralizadas que permiten soportar la creación de acuerdos de contrato inteligente entre pares, bases de datos de registro de nombres…

La aplicación de estas tecnologías ha empezado a cambiar los comportamientos de los mercados financieros. Banco Santander estima que el uso de la tecnología Blockchain generará al sector financiero un ahorro de 20.000 millones de dólares.

inteligencia artificial

Nuevas tecnologías de inteligencia artificial

En Ericsson predicen que dentro de cinco años, la inteligencia artificial permitirá interactuar con objetos sin usar la pantalla de un smartphone.

Gigantes tecnológicos como Google, Apple, Facebook, Microsoft, IBM y Amazon trabajan desarrollando soluciones en el ámbito de la inteligencia artificial y el machine learning, es decir, tecnologías capaces de aprender por sí mismas a partir de diversos patrones. Google utiliza la inteligencia artificial en un dispositivo de hardware, Google Home. Amazon ha desarrollado Echo, un dispositivo que integra el asistente Alexa.

Poco a poco, casi todas las aplicaciones y servicios irán incorporando un cierto nivel de inteligencia artificial.

robótica

Por ejemplo, seguiremos asistiendo a la mejora y cada vez más extendido uso de los chatbots, piezas de software programadas para interactuar con los usuarios a través del lenguaje. Ya los usan sistemas de mensajería instantánea como Google Allo o Facebook Messenger.

En la industria veremos avances en la adopción de tecnologías como la impresión 3D, los drones y los robots.

Así, un 40% de las empresas tiene previsto aplicar impresión 3D en sus procesos de producción en los próximos cinco años. En el caso de los drones, se verán cada vez más en tareas de inspección y mantenimiento de infraestructuras, plantas industriales o cultivos. Asimismo, se empezarán a ver robots colaborativos o cobots, que pueden realizar en las fábricas tareas ahora reservadas a los humanos. Incluso se preparan para dar el salto fuera de las fábricas y acompañarnos en nuestra vida diaria. En los robots, el desarrollo de la inteligencia artificial es clave.

Combinación y riesgos de las nuevas tecnologías

Las soluciones basadas en la combinación de la nube, blockchain y la inteligencia artificial pueden cambiar totalmente los mercados financieros y la economía global.

Como ejemplo, IBM ha desarrollado Watson, una tecnología que entiende el lenguaje natural. Su capacidad de analizar grandes volúmenes de datos le permite contestar preguntas complejas del campo en el que ha sido entrenado.

Es apasionante para las personas encontrarse en el centro de esta revolución tecnológica que avanza imparable. Pero como usuarios, diseñadores y propietarios de estas nuevas tecnologías no podemos perder de vista los nuevos riesgos que también vienen con ellas.

El avance del Internet of Things abre una nueva amenaza de ciberseguridad, al dotar de conectividad a dispositivos en hogares, industrias, coches, ciudades, etc. Las empresas, entidades públicas e incluso los particulares deben aprender a protegerse de ciberataques que cada vez serán más frecuentes y profesionales. Aquí el uso de seguros ciberriesgo se tornan una herramienta muy eficaz a tener en cuenta.

En el uso de los datos generados por el Big Data es muy importante fijar en las leyes o reglamentos unos protocolos de actuación para proteger al usuario y su derecho a la intimidad.

La normativa es también clave para la implantación de tecnologías fintech, pues el sector financiero tiene una fuerte regulación legislativa. Quizá haya que adaptarla para permitir la entrada de nuevos operadores financieros y a la vez proteger a los usuarios.

En cuanto a la inteligencia artificial, su uso nos plantea retos que van desde dilucidar la responsabilidad por los perjuicios causados por entes dotados de su propia inteligencia hasta unas implicaciones éticas: ¿un robot puede llegar a tener derechos?



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