Seguro de salud

Seguro de salud: empieza ya a ahorrar para tu declaración del IRPF

Ahora que finaliza el año nos planteamos si contratar un nuevo seguro de salud privado o mantener el que tenemos. Vamos a recordar las ventajas fiscales por tener este seguro.

En los Presupuestos Generales del Estado del año 2016 se hicieron una serie de cambios que favorecieron la forma en la que pasó a tributar el seguro de salud y el ahorro fiscal de autónomos o empresas.

Debido a los recortes que habían colapsado la sanidad en algunas comunidades autónomas, muchas personas, particularmente autónomos y freelances que apenas podían permitirse el lujo de ponerse enfermos, habían ido optando por contratar un seguro de salud privado, que agilizase la atención médica, sin listas de espera.

 

El seguro de salud de los autónomos contribuye a reducir sus impuestos

Lo que la ley dice textualmente es que “los trabajadores autónomos que suscriban un seguro de salud privado podrán deducir las primas que paguen por él hasta un máximo de 4.500€.”

Esto quiere decir que el seguro médico privado para un profesional autónomo supone un gasto deducible. Además, también sus familias se verán beneficiadas, pues tanto la cuota del cónyuge como la de los hijos menores de 25 años podrán incluirse en la deducción.

Con los últimos cambios en la ley, el importe que se puede deducir se ha visto incrementado hasta 500€ por persona, y en el caso de profesionales con discapacidad se amplía hasta 1.500€.

Con esto, la base imponible por la que un autónomo tiene que tributar se verá considerablemente reducida.

 

Las empresas y la deducción del seguro de salud

Algunas retribuciones en especie son incluso más valoradas por los trabajadores que las económicas. Por eso, cada vez más compañías ofrecen un seguro de salud privado a toda su plantilla.

A efectos fiscales, este seguro médico recibe el trato de gasto social con respecto al Impuesto de Sociedades. Por tanto, una vez obtenidos los beneficios empresariales del ejercicio en cuestión, se restará el importe correspondiente, lo que supone un importante ahorro para la compañía.

 

Beneficios para el trabajador por cuenta ajena

Las retribuciones en especie aplicadas por las empresas también obligan al empleado a tributarlas en su declaración de la renta particular.

Sin embargo, en el caso del seguro de salud y hasta un importe de 500€, no hay que tributar por ello.

Esto supone un beneficio para el trabajador, por lo que al aceptar como pago en especie el seguro de salud, tanto trabajador como empresa salen beneficiados.

 

El caso de los particulares

Un particular que elija la opción de contratar un seguro de salud privado, no disfrutará de ninguna ventaja fiscal en sus impuestos, ni siquiera a pesar de los últimos cambios realizados en la ley para el presente año 2016 (con la excepción de algunas Comunidades Autónomas, como Aragón o las Islas Baleares).

Sí podríamos hablar de alguna ventaja en el caso de que el pago de la póliza de salud se realice entre la empresa y el trabajador. En este caso, se aplica la misma normativa nombrada en el apartado anterior, repartiendo el capital (y los beneficios de su desgravación) de forma proporcional a cada una de las partes en función de lo que aporte cada una a la prima del seguro.

 

 

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