Seguro de salud

Seguro de salud: un ahorro para ti y para tu empresa o startup

En los últimos meses muchos seguramente nos hemos planteado contratar un nuevo seguro de atención médica (o de salud) o mejorar el que tenemos. Es bueno recordar todas las ventajas, incluidas las fiscales, que aporta este seguro.

En 2016 se hicieron una serie de cambios legislativos para mejorar la tributación del seguro de salud y favorecer el ahorro fiscal de autónomos y empresas. Entonces, debido a los recortes que habían colapsado la sanidad en algunas comunidades autónomas, muchas personas, especialmente autónomos y freelances que apenas podían permitirse el lujo de ponerse enfermos, habían ido optando por hacerse una póliza de seguro de salud, que agilizase la atención médica, sin listas de espera.

Ahora en 2021, y sin haber superado la pandemia, los motivos para querer contratar un seguro de salud siguen siendo, principalmente, tener una atención médica de calidad sin esperas.

 

El seguro de salud de los autónomos contribuye a reducir sus impuestos

Lo que la Ley dice textualmente es que “los trabajadores autónomos que suscriban un seguro de salud privado podrán deducir las primas que paguen por él hasta un máximo de 4.500€.”

Esto quiere decir que el seguro médico privado para un profesional autónomo supone un gasto deducible. También sus familias se beneficiarán, pues tanto la cuota del cónyuge como la de los hijos menores de 25 años podrán incluirse en la deducción.

Así, puede deducirse un importe de hasta 500€ por persona, y en el caso de profesionales con discapacidad se amplía hasta 1.500€.

Es decir, 500€ por el profesional, 500€ por el cónyuge y 500€ por cada uno de los hijos menores de 25 años. Hasta el máximo de 4.500€ anteriormente nombrado.

Estas primas del seguro de salud pagadas se reducen del dinero que ha ganado el autónomo, a efectos de IRPF. Es decir, si ha ganado 10.000€, sería como si solo hubiera ganado 9.500€ una vez hecha la reducción por su seguro de salud. Habría que descontar, además, los importes por cónyuge e hijos, si hubiera.

Con esto, la base imponible por la que un autónomo tiene que tributar se verá considerablemente reducida.

 

Empresas, startups y la deducción del seguro de salud

Al decidir trabajar en una empresa o una startup, algunas retribuciones en especie son incluso más valoradas que las económicas. Por eso, cada vez más compañías ofrecen un seguro de salud privado a toda su plantilla.

Es especialmente interesante como herramienta para captar y retener talento para tu startup o empresa. Empleados con pareja e hijos que conviven con él, valoran mucho más un seguro de salud que pueda cubrirles a todos frente a otros beneficios.

Y el seguro de salud está entre los 10 beneficios preferidos por los empleados.

A efectos fiscales, este seguro médico recibe el trato de gasto social con respecto al Impuesto de Sociedades. Por tanto, una vez obtenidos los beneficios empresariales del ejercicio en cuestión, se restará el importe correspondiente, lo que supone un importante ahorro para la compañía.

¿Cómo se calcula? Si el beneficiario de la póliza de seguro de salud corporativa es un empleado, la empresa puede deducir la misma cantidad que en el caso de trabajadores autónomos (hasta 500€ por asegurado), lo que incluye también a cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan con él.

Para que este seguro se considere deducible, Hacienda considera que debe existir una relación laboral entre el trabajador beneficiario del mismo y la empresa. Es decir, que la deducción no es aplicable a los seguros de salud que las empresas paguen a los socios dados de alta en el régimen especial de trabajadores autónomos. Igual ocurre en el caso de que el beneficiario de la póliza fuera administrador de la sociedad pero no empleado de la misma, pues no hay una relación laboral propiamente dicha con la empresa.

 

Beneficios para el trabajador por cuenta ajena

Las retribuciones en especie aplicadas por las empresas también obligan al empleado a tributarlas en su declaración de la renta particular.

Sin embargo, en el caso del seguro de salud y hasta un importe de 500€, no hay que tributar por ello. A partir de esa cantidad, se considerará una retribución en especie.

Esto supone un beneficio para el trabajador, por lo que al aceptar como pago en especie el seguro de salud, tanto trabajador como empresa salen beneficiados.

 

El caso de los particulares

Un particular que elija la opción de contratar un seguro de salud privado, no disfrutará de ninguna ventaja fiscal en sus impuestos, ni siquiera a pesar de los últimos cambios realizados en la ley para el presente año 2016 (con la excepción de algunas Comunidades Autónomas, como Aragón o las Islas Baleares).

Sí podríamos hablar de alguna ventaja en el caso de que el pago de la póliza de seguro de atención médica se realice entre la empresa y el trabajador. En este caso, se aplica la misma normativa nombrada en el apartado anterior, repartiendo el capital (y los beneficios de su desgravación) de forma proporcional a cada una de las partes en función de lo que aporte cada una a la prima del seguro.

 

 

Si eres autónomo, tienes una startup o pyme y quieres contratar un seguro de salud para ti y tus trabajadores, consúltanos.

 

 



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