Todas las empresas, independientemente de su tamaño o sector, están expuestas a riesgos cibernéticos. Un ciberataque, una brecha de datos o incluso un fallo en la seguridad de su red puede paralizar el negocio, poner en peligro información confidencial y generar importantes pérdidas económicas.
El seguro ciber está diseñado para proteger a tu empresa frente a estas amenazas cada vez más frecuentes. Ayuda a mitigar el impacto económico de un incidente, a la vez que garantiza el soporte necesario para recuperar la actividad normal rápidamente. Desde la gestión de crisis y el pago de indemnizaciones hasta la restauración de sistemas y datos, un seguro ciber ofrece una protección integral adaptada a tus necesidades.
Mas información sobre el seguro ciber para empresas.
Ofrecer un seguro de salud a tus empleados demuestra el compromiso de la empresa con su bienestar y mejora su calidad de vida, lo que se traduce en mayor motivación y productividad. Ayuda a fidelizar a tus mejores talentos y os posiciona como una empresa atractiva para nuevos profesionales, marcando la diferencia frente a tu competencia.
Desde el punto de vista fiscal, los seguros de salud también benefician a tu empresa. Las primas pueden deducirse como gasto empresarial, lo que representa un ahorro significativo. Al mismo tiempo, se reduce el absentismo laboral gracias a una atención médica rápida y eficaz, lo que contribuye directamente a la continuidad operativa del negocio.
Mas información sobre el seguro de salud para empresas.
Es el seguro esencial para proteger tu negocio frente a reclamaciones de terceros por daños materiales, personales o perjuicios económicos derivados de tu actividad.
Desde un accidente en tus instalaciones hasta errores en tus servicios, este seguro actúa como un escudo financiero que preserva la estabilidad de tu empresa.
Este seguro cubre los costos legales, indemnizaciones y otros gastos que puedan surgir de reclamaciones y refuerza la seguridad de clientes y socios en tu empresa.
En muchos sectores es obligatorio por Ley. También, si tienes empleados.
Mas informacion sobre el seguro de responsabilidad civil para empresas.
Es la solución integral que necesita tu empresa para proteger sus instalaciones, equipos y patrimonio frente a los imprevistos que pueden surgir.
Combina distintas coberturas en una sola póliza. Simplifica la gestión y garantiza que estéis cubiertos frente a daños materiales, robos, incendios o incluso interrupciones de actividad. Imagina la tranquilidad de saber que vuestra oficina, instalaciones, herramientas y equipos están protegidos para que podáis centraros en lo que realmente importa: hacer crecer el negocio.
Invertir en un seguro multirriesgo también refleja el compromiso con los empleados, al garantizar un entorno seguro y bien cuidado.
Mas información sobre el seguro multirriesgo para empresas.
Es una herramienta esencial para cualquier empresa que necesite enviar productos a sus clientes. Ofrece cobertura contra una amplia gama de riesgos que pueden ocurrir durante el transporte, incluyendo daños, robos y pérdidas.
Con este seguro, una empresa puede estar tranquila de que sus bienes están protegidos desde el momento en que salen de sus instalaciones hasta que llegan a su destino, tanto para envíos nacionales como internacionales, asegurando que su negocio no sufra interrupciones inesperadas.
Gestiona los riesgos de tu empresa de manera eficiente y mantén la continuidad operativa. Protege tus activos y la relación de confianza con tus clientes, garantizando que vuestros productos lleguen en perfectas condiciones.
Mas información del seguro de transporte y mercancías.
Tu flota es una herramienta de trabajo. Protegerla no es un gasto, es una decisión de negocio.
Los vehículos de empresa están en movimiento constantemente: visitas a clientes, reparto de mercancía, traslado de personal, obra. Cada kilómetro recorrido es responsabilidad de tu empresa, y un siniestro sin la cobertura adecuada puede tener un impacto económico mucho mayor del que imaginas.
Diseñamos pólizas adaptadas a todo tipo de vehículos empresariales:
Analizamos tu actividad, el tipo de vehículos y el uso real que haces de ellos para recomendarte la cobertura que realmente necesitas, sin pagar de más por lo que no usas.
Las empresas se enfrentan cada día a situaciones que pueden derivar en conflictos legales: un cliente que no paga, un proveedor que incumple, una reclamación de un empleado, una sanción administrativa o una disputa con un arrendador. Afrontar estas situaciones sin respaldo jurídico supone tiempo, dinero y energía que tu negocio no puede permitirse perder.
El seguro de protección jurídica para empresas te garantiza acceso inmediato a asesoramiento legal y cobertura de los gastos derivados de procedimientos judiciales o extrajudiciales, sin que el coste de un abogado te obligue a ceder antes de tiempo.
¿Qué cubre habitualmente esta póliza?
Una póliza de protección jurídica no es solo un seguro para cuando las cosas van mal. Es una herramienta de gestión que te permite tomar decisiones con más seguridad, sabiendo que tienes respaldo si algo se complica.
Si tu empresa va a organizar cualquier tipo de evento, éste es el seguro que necesita. Con él quedarán cubiertas las responsabilidades por cualquier perjuicio a terceros ocasionado por la organización o desarrollo del evento.
Ofrece al asegurado la garantía de cobertura de posibles compromisos, compensaciones o indemnizaciones económicas que se deben satisfacer por una serie de riesgos no cubiertos por los seguros tradicionales.
Otro tipo de seguro para eventos es el de contingencias. Se contratan en relación a la realización de eventos, como fiestas, conciertos u otros acontecimientos. Y protegen de un posible perjuicio económico si, a consecuencia de algo inesperado (lo que se llama contingencia), el evento no se puede realizar.
Cualquier proyecto de construcción o instalación industrial lleva asociado un riesgo elevado: accidentes durante la ejecución, daños a la propia obra, responsabilidad frente a terceros o retrasos derivados de siniestros. Una interrupción no cubierta puede comprometer la viabilidad del proyecto entero.
Los seguros de construcción y montaje están diseñados específicamente para cubrir estos riesgos durante el período de ejecución de la obra, desde el inicio de los trabajos hasta su entrega.
Seguro de todo riesgo construcción (TRC)
Cubre los daños materiales que sufra la obra civil en ejecución: edificios en construcción, rehabilitaciones, infraestructuras o urbanizaciones. Protege frente a causas accidentales como incendio, lluvia torrencial, robo de materiales, errores de ejecución o derrumbes imprevistos. También puede incluir la responsabilidad civil frente a daños a terceros generados por la actividad constructiva.
Seguro de todo riesgo montaje (TRM)
Específico para instalaciones industriales, maquinaria, plantas de producción o equipos técnicos en fase de montaje. Cubre tanto los daños a los bienes objeto del montaje como la responsabilidad civil derivada de los trabajos. Especialmente relevante para empresas de instalaciones eléctricas, fontanería industrial, climatización o automatización.
¿A quién va dirigido?
A promotores, constructoras, subcontratas, instaladores y empresas industriales que ejecutan proyectos propios o para terceros. También a pymes que acometen obras de reforma o ampliación de sus propias instalaciones y quieren proteger la inversión durante el proceso.
Cada proyecto tiene sus particularidades: plazos, materiales, subcontratistas, condiciones del terreno. Por eso analizamos cada caso de forma individualizada y diseñamos la póliza que cubre lo que realmente está en juego.



Entre los seguros para empresas, el primero que toda empresa tiene que contratar es el seguro de responsabilidad civil de su actividad.
Si trabaja en un local (oficina, tienda, clínica, etc.), también deberá tener un seguro multirriesgo sobre dicho local, que asegure todo lo que pueda tener allí dentro de valor, como herramientas, stocks, equipos informáticos, etc.
Si utiliza algún vehículo para su actividad laboral, como una moto, coche, furgoneta, debe tenerlo bien asegurado también.
Un autónomo no puede ponerse enfermo o, si ocurre, debe recuperarse lo antes posible. Por eso es tan importante para una empresa tener un buen seguro de salud para sus empleados. Podrá hacerse cualquier pueba, análisis o visitar al médico especialista con celeridad, sin largas listas de espera.
El autónomo y empresa es la pieza clave de su negocio. Estos dos seguros pueden ser interesantes y hasta imprescindibles para él:
– Si un empleado de la empresa sufre un accidente es importante que tenga un buen seguro de accidentes que le indemnice. Así compensará el no poder trabajar en un tiempo o que, incluso, no pueda volver a trabajar.
– El seguro de baja laboral indemnizará al trabajador (autónomo) por los días que esté de baja médica, ya sea por enfermedad o por accidente.
Sí, el hecho de que llegues a tus clientes a través de Internet no evita que puedas llegar a causar algún perjuicio con tu actividad profesional.
Los seguros más importantes para cubrir los riesgos de las empresas son el seguro de responsabilidad civil y el seguro ciberriesgo.
Al desarrollar su actividad profesional, una empresa puede causar algún perjucio (sin quererlo) a un cliente, vecino, proveedor o a cualquier otra persona. Si eso ocurre, tendrá que pagar al afectado por los daños causados, ya sean materiales o personales. Si las empresa tiene un seguro de responsabilidad civil, es la aseguradora la que se encarga de pagar al afectado por los perjuicios que haya sufrido.
Por eso es tan importante este seguro para las emprensas. Porque protege su patrimonio y a sus empleados.
Sí, y es más que recomendable empezar a planificarlo cuanto antes.
El 90% de los autónomos cotizan por la base reguladora mínima, lo que quiere decir que tendrán, cuando se jubilen, una pensión muy baja. Pero pueden complementarla con: un plan de pensiones, un seguro de ahorro (PPA, PIAS), un seguro Unit Linked, fondos de inversión, etc.
Un asesor profesional puede ayudarte a calcular la mejor opción para tener una pensión suficiente para vivir tranquilo el día que te jubiles, según tus circunstancias.